La visibilidad de una empresa en línea se basa en su capacidad para captar la atención en el momento adecuado, en el canal correcto, con un mensaje adaptado. En 2024, las estrategias de marketing que funcionan combinan el dominio técnico del SEO, la explotación de datos propios y una presencia dirigida en las plataformas sociales. El panorama ha cambiado: el seguimiento publicitario de terceros está disminuyendo, los algoritmos de Google valoran la experiencia demostrada, y la recopilación directa de datos de clientes se convierte en un activo estratégico.
SEO local y ficha de Google Business Profile
Los competidores que abordan estrategias de marketing en 2024 se centran masivamente en las redes sociales y la inteligencia artificial. Sin embargo, el SEO local sigue siendo un palanca de visibilidad subutilizada, ya que el Local Pack de Google capta el 42 % de los clics en las búsquedas locales según BrightLocal.
Concretamente, una ficha de Google Business Profile bien completada (categorías, horarios, fotos, servicios, opiniones recientes) actúa como una vitrina permanente para las empresas que tienen una zona de influencia física. Este canal funciona de manera independiente de las redes sociales y del contenido editorial clásico.
La optimización pasa por detalles que muchos descuidan: la coherencia de la información entre la ficha y el sitio web, la frecuencia de publicación de publicaciones en el perfil, y sobre todo, la gestión activa de las opiniones de los clientes. Una opinión sin respuesta envía una señal negativa, tanto a los prospectos como al algoritmo local. Los recursos disponibles en el sitio info-tech24.fr para el marketing detallan varios de estos mecanismos aplicados a las pymes.

Datos propios y fin progresivo de las cookies de terceros
El bloqueo del seguimiento intersitios por Safari y Firefox, combinado con los sucesivos aplazamientos del fin de las cookies de terceros en Chrome, ha hecho que la atribución publicitaria clásica sea menos fiable. La recopilación de datos propios se convierte en una ventaja competitiva directa.
Los datos propios se refieren a la información que la empresa recopila por sí misma de sus clientes y prospectos: direcciones de correo electrónico a través de newsletters, historial de compras en la cuenta del cliente, interacciones en un programa de fidelización, datos de CRM. A diferencia de los datos de terceros, no dependen de ningún navegador ni de ninguna plataforma publicitaria externa.
Construir una base explotable
El newsletter sigue siendo el canal más directo para mantener una relación con su audiencia. Siempre que se ofrezca contenido de valor añadido, no un simple flujo promocional. Un correo electrónico bien segmentado genera un compromiso superior a una publicación orgánica en las redes sociales.
El programa de fidelización, incluso simple, permite recopilar preferencias y comportamientos de compra. Estos datos alimentan luego la personalización de las ofertas y la segmentación de las campañas. La cuestión no es la cantidad de contactos, sino la calidad de la información asociada a cada perfil de cliente.
- Newsletter con segmentación por intereses o historial de compras, sin envío uniforme a toda la base
- Cuenta de cliente en el sitio con seguimiento de interacciones (páginas consultadas, carritos, solicitudes de presupuesto)
- CRM centralizado que conecta los datos de ventas, soporte y marketing para evitar los silos de información
Medición de rendimiento y atribución de marketing en 2024
La desaparición progresiva de las señales de terceros también altera la forma de medir la eficacia de una estrategia de marketing. El modelo del “último clic” ya no refleja la realidad del recorrido del cliente.
Las prácticas recientes recomiendan cruzar varias fuentes: datos proporcionados por las plataformas publicitarias, pruebas de control (holdout tests, donde una parte de la audiencia es excluida voluntariamente de una campaña para medir su impacto real), y evolución global de la cifra de negocios.
Incrementalidad en lugar de atribución individual
La incrementalidad mide lo que una acción de marketing ha producido realmente de más en comparación con la ausencia de acción. Es un cambio de paradigma: en lugar de buscar qué canal ha “convertido”, se busca qué canal ha creado valor que la empresa no habría captado de otra manera.
Este enfoque requiere una rigurosidad metodológica. Supone poder aislar grupos de control, disponer de un volumen de datos suficiente, y aceptar que algunos canales que son efectivos en la atribución clásica resultan ser menos decisivos de lo esperado.

Contenido SEO y criterios E-E-A-T de Google
Las actualizaciones de Google en 2024, en particular la actualización principal de marzo y las actualizaciones anti-spam, han penalizado los contenidos producidos en masa sin una experiencia identificable. La experiencia práctica y los datos originales se han convertido en criterios de clasificación concretos.
E-E-A-T significa Experience, Expertise, Authoritativeness, Trustworthiness (experiencia, experiencia, autoridad, fiabilidad). Para una estrategia de contenido efectiva, cada página debe demostrar que su autor domina el tema, no simplemente que lo ha resumido a partir de otras fuentes.
Aplicar E-E-A-T a su comunicación digital
Un artículo de blog firmado por un experto identificado, con ejemplos extraídos de casos reales, pesa más en los resultados de búsqueda que un texto genérico sin autor. Las páginas “Acerca de” y las biografías de autores contribuyen a esta señal de confianza.
- Publicar experiencias documentadas en lugar de consejos genéricos aplicables a todos los sectores
- Citar fuentes verificables y fechar la información para señalar la frescura del contenido
- Estructurar las páginas con un marcado claro (títulos, subtítulos, datos estructurados) para facilitar la indexación
Un contenido que demuestra una experiencia verificable supera a un contenido optimizado únicamente para palabras clave. La visibilidad orgánica duradera se construye sobre la credibilidad, no sobre el volumen de publicación.
Las empresas que combinan SEO local, recopilación de datos propios, medición incremental y contenido de alto valor de experiencia disponen de una base de visibilidad resiliente. Esta base no depende de un solo algoritmo ni de una sola plataforma, lo que la hace más estable frente a las evoluciones tecnológicas futuras.



